lunes 12 de julio de 2010

Arquitectura regional.






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Arquitectura Vernácula del noreste.
Hablar de la arquitectura vernácula del noreste, es hablar de lo nuestro, de nuestras costumbres y manera de ser, de nuestros lugares y de lo extremoso de nuestro clima, de lo variado de nuestros paisajes. Es tratar de explicamos la razón de ser de los edificios de tradición popular, en relación al sitio y la gente, de acuerdo al marco circunstancial que la condiciona.


Del sitio y la gente nace la arquitectura. Así, observar el medio físico del San Marcos, en Victoria, con sus riberas bordeadas de palmeras y pita hayas cuando íbamos a chapotear en sus pozas, lo contrastamos con los taludes ocres y verticales, erosionados; del Arroyo del Pueblo en Saltillo, cuando lo cruzábamos en la camioneta de Adolfo para ir a su rancho. La planicie costera de Tamaulipas y los solares plantados con mangos y granadas en Victoria. El Diecisiete, con su camellón adornado por los framboyanes de anaranjada floración. Calor húmedo y resolano que acentúan la figura de la Sierra Gorda allá en Tamatán. El altiplano en Coahuila, la Sierra de Zapalinamé y el cańón de los Chorros. Saltillo, con sus huertas de nísperos y membrillos. Pan de pulque. Bardas de adobe que se cimbran al tańer las campanas del Santuario. Clima frío y cielo muy azul, que enmarca al perfil de Zaragoza, en la alameda ya centenaria. Lugares indelebles para nuestro registró personal y que a su vez nos apoyan para comentar las características fisonómicas de los edificios vernáculos del noroeste. Características derivadas de una rutina intemporal y atemperante que, en cuanto al lugar para residir, resulta de un proceso total que acumula y ordena las experiencias produciendo finalmente al hecho por sí mismo, espontáneamente, más que el hecho conceptual izado a priori. Asunto que Alexander resume diciendo que se trata de un proceso que extrae orden sólo de nosotros mismos, sin un método externo que pueda Imponerse a las cosas ya través del cual, el orden de un edificio o de una ciudad, surge directamente de la naturaleza interna de la gente, los animales y las plantas y materiales que los componen.

Cosas obvias, aparentemente. Es así que hablar de nuestra arquitectura vernácula regional, es hablar de sus agentes causales y que una vez constituida, contendrá las características del venustas-utilitas-firmitas/ vitrubiano, independientemente de la manera bajo la cual se produce e indistintamente de su origen anónimo. Tendremos a la cultura en cuanta proveedora de las caracterrstic8s de los espacios en razón de unos patrones funcionales derivados de las costumbres y el sitio en cuanto proveedor de materiales cuyas propiedades obligarán a una forma estructural específica. Por principio de cuentas, veamos somera mente al medio físico norestense. Medio que mantiene cierto grado de unidad en lo general, diferenciándose en lo particular en razón de la altitud y fa presencia de un masivo sistema orográfico que evoluciona con rumbo sureste-noroeste. La sierra se formó durante el Cretácico, produciendo una serie de levantamientos, en tanto que la llanura costera emergió de mares poco profundos simultáneamente a la, formación de estratos sedimentarios depositados sobre la misma, cuestión que nos permite observar un variado menú de fósiles marinos como ocurre en el cańón de Icamole. La sierra, a su vez, actúa como gigantesco reflector para con los vientos alisios del Golfo. Las regiones resultantes de tal orogenia, son las llanuras y lomeríos de Nuevo León y Tamaulipas, región que a, partir de la sierra desciende hacia el golfo. Su clima es seco estepario caliente; que se modifica en la región costera y en el barlovento de la sierra, Flora consistente en monte bajo y espinoso, pastizales, predominando los huizaches, los mezquites y la anacahuita. La montańa mantiene profusas zonas boscosas de coníferas yencinares en su vertiente oriental, en tanto que a sotavento, crecen únicamente matorrales desérticos y, excepcionalmente, algunos grupos de sufridos pinares, como el que en forma de copete corona a la sierra de Nacatáz.
(Articulo enviado por: Prefiere anonimato)

fuente:http://www.arqhys.com/articulos/arquitectura-regional.html

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